Dejar de fumar depende de ti

Lo primero que debes saber es que de­jar de fumar requiere esfuerzo, pero no es imposible, muchas personas lo han conseguido antes que tú. Es muy impor­tante tener claros los motivos por los que fumas y aún más los motivos para dejar de fumar, pues serán tu principal motiva­ción durante el proceso. Otro truco útil es conocer en qué tipo de circunstancias fu­mas más para prevenirlas o preparar una acción alterativa para afrontar momentos críticos en que te apetecerá fumar. Pue­den ser tan sencillas como mascar chicle, tomar un caramelo, beber agua, dar un paseo, relajarte, o releer tu lista de mo­tivos. Fíjate una fecha y mantente firme para empezar el proceso.

La ayuda farmacológica no siempre es ne­cesaria, pero pueden ser una buena aliada. Tu médico o enfermera te aconsejará la mejor opción según tus características y tu grado de adicción.

Entre las opciones más conocidas están los parches, chicles o comprimidos de nicotina que te ayudan a combatir los síndromes desagradables de la abstinencia a la nicotina. Otros fármacos son el Bupropion que actúa sobre las neuronas cerebrales equilibran­do los efectos de la falta de nicotina, y la Vareniclina que actúa sobre los recepto­res nicóticos del sistema nervioso central reduciendo los síntomas de abstinencia y las ganas de fumar.